Cubicidades

  • Crear – SER[primera cubicidad]

Se rige bajo la primera persona, el “yo”. Una constante exploración del propio acto humano que focaliza su mirada en el gesto cotidiano. El “yo-pensante” realiza incursiones a diversas profundidades cuyo proceso, aunque se muestre indefinido, nos va acercando a la esencia del “ser”. Una constante búsqueda que nos sitúa en un  tiempo suspendido siempre bajo el mismo contexto primitivo, el mundo.

 

  • Revelar – HABITAR  – [segunda cubicidad]

Gira en torno a la segunda persona “tu”. Observar cómo se establecen los encuentros entre personas y como estos repercuten al “yo” citado. Mostrar la sensibilidad que nos  conmueve de aquellas personas, conocidas y por conocer, generará un “sentir en comunidad”. La mediación entre primera y segunda persona se dará bajo el resquicio. Un espacio intersticial entre actor-espectador cuya sintonía es progresiva a largo plazo.

 

  • Degenerar – VIVIR[tercera cubicidad]

Una vez establecido la necesidad de habitar en comunidad se hace frente a la degradación. Fruto de la creación, se establecen nuevas formas que evolucionan y la ciudad acaba determinando su vida. A lo largo del proceso se va estableciendo un lenguaje que debería de la sincronía entre los participantes.

Aunque la forma sea efímera el lenguaje buscara una no-degeneración para que pueda ser extensión, un horizonte a dibujar.

El equilibrio de la  volumetría en la última cubicidad acabará determinando el acto total del ser humano en un resquicio que siempre le corresponde.